viernes, 29 de noviembre de 2013

arrancando sonrisas


He estado en la ciudad. Hacía tiempo que no pasaba por allí.
Me he levantado pronto y he subido al bus urbano.
He contemplado la vida a través del cristal: las persianas de pequeñas tiendecitas abriéndose pronto, muy pronto. Personas solas, con las manos en los bolsillos protegiéndose de las bajas temperaturas camino del trabajo.
Una  madre con paso apresurando empujando el carrito de su niño.
Un enorme edificio de mil ventanas con muchas luces encendidas.
Todo un poco frío.

He observado al conductor saludando a todos los pasajeros que iban subiendo en cada parada.
He visto responder a casi todos.
Me ha hecho ilusión ver como cambiaban las caras de los que subían, medio dormidos, al escuchar ese amable y enérgico ¡Buenos días!.
De repente, todo se ha vuelto mucho más calido.

Afortunadamente todavía quedan personas que empiezan el día arrancando sonrisas y nos alegran un poco la vida.

¡Feliz viernes!!

foto: freedigitalphotos.net

miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Tú qué eliges?




Solo hay un modo de saber si puedes conseguirlo: probarlo.
Solo hay una forma de tener una segunda oportunidad: haberlo intentado  una primera vez
Solo hay un camino para aprender a levantarse: haberse caído antes

Solo hay una elección posible: ¡mirar hacia delante!

¡Buen día a todos!!

lunes, 25 de noviembre de 2013

Te esperan



Todavía no estás y ya no pueden vivir sin ti.

Todavía no has llegado y ya lo has llenado todo.

Te esperan y mientras llegas se debaten entre la ilusión y la incertidumbre, entre mil dudas por saber si serán los padres perfectos, si sabrán cogerte en sus brazos, darte calor cuando tengas frío y  calmar tu llanto.

No pueden vivir sin tí ahora, que todavía no has llegado
No podrán vivir sin tí desde el primer instante en que repose tu cuerpo en su regazo.


Foto:  by David Castillo Dominici  (Freedigitalphotos.net) 


viernes, 22 de noviembre de 2013

Félix


Hace unos días escribí sobre él : No le conocía y sin embargo me alegraba al verle. No sabía nada sobre su vida y, a pesar de todo, me preocupaba su suerte.

Hoy he recibido un mensaje: lamento comunicarte que Félix, el señor sobre el que creo que escribiste el 6 de noviembre, ha muerto.
No sabía siquiera su nombre pero no he podido evitar una lágrima. No ha resistido este invierno y ya no tendrá que acarrear más ramas a su espalda.

Se llamaba Félix, como mi hermano y quizás el también tuviera en algún sitio una hermana.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Esas rutinas...


Escuchar las llaves girando en la cerradura.
Esbozar una enorme sonrisa
Gritar ¡Papá!

Esas benditas rutinas que alegran los días...

lunes, 18 de noviembre de 2013

Los días malos también se acaban



Hay días de esos en que todo lo que puede ir mal va peor, en los que los niños han decidido comenzar la guerra antes de que salga el sol, en los que te das cuenta que se ha terminado el cacao y no compraste, que la blusa blanca  sigue en la lavadora y  olvidaste darle al botón de encendido.  En los que llegas tarde. Muy tarde.

Hay días en los que tu cabeza no para de repetir ¡lo que me faltaba!  y justo cuando terminas de decirlo has puesto el pie en un charco o, peor todavía, has resbalado y has terminado toda tú dentro del charco. Y entonces piensas que no, definitivamente ya no puede pasar nada más ... hasta que  a uno de los pequeñines comienza a dolerle  la barriga y todos los síntomas (malolientes y visibles) te confirman que se trata de una gastroenteritis. Y, cuando ya no te quedan fuerzas, tendrás que cambiar dos veces las sábanas de la cama y preparar un arroz blanco cuando tu cuerpo lo que de verdad te pide es  limitarte a calentar una pizza.

Hay días en los que solo estás deseando que pasen las horas y los minutos y se rompa el maleficio y, después de tomarte un analgésico, puedas esconderte debajo de las sábanas y esperar a que todo pase.

Afortunadamente, los días malos  tienen algo de bueno: que también se acaban

Feliz semana llena de buenos días :)


*Especialmente para B

viernes, 15 de noviembre de 2013

Perder o ganar

Perdió las piernas pero conserva el corazón
Un coche le dejó sin alas para volar y él decidió fabricarse unas nuevas

Perdió parte de su vida y se construyó otra que no es ni mejor ni peor, sino distinta

Dejó de gastar zapatos y ahora gasta manos que giran ruedas y arrastran sillas

Dejó de sonreír desde el metro ochenta y ahora sonríe desde un poco más abajo

Tuvo que decidir qué hacer con la vida que le habían cambiado y eligió aprovechar la oportunidad para disfrutarla desde otra perspectiva

Perdió una batalla pero ganó la guerra de su vida ...






miércoles, 13 de noviembre de 2013

Gestos sencillos e imprescindibles




Bajar la acera. Dejar pasar. Subir la acera. Un "gracias", una sonrisa, un "adiós" quizás... ¡Nada!

Decir buenos días. Esperar respuesta. Una cabeza que se alce. Un gesto amable ...¡Nada!

Comerse las patatas. Tirar la bolsa. Hacer ademán de recogerla. Dejarla ahí ...¡Nada!


No se como debería llamarse la asignatura pero algunos la han suspendido. En junio y en septiembre.

#reivindicando gestos sencillos pero imprescindibles

(Por si acaso. Buenos días o tardes o noches. Y gracias, como siempre, muchas gracias por acercaros a mi ventana :))



lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Has elegido donde quieres vivir?



¿Has elegido donde quieres vivir?
Yo si.

No siempre lo he tenido claro, lo reconozco: a veces he nadado entre dos aguas sin saber donde estaba mi sitio, me he quejado de la mala suerte (ante problemas siempre demasiado nimios) y me he dejado vencer por el desánimo.  He vivido de alquiler en esa ciudad en la que la queja es la bandera, en la que resulta más fácil lamerse las heridas  que buscar una tirita y seguir andando mientras cicatriza.

Pero con el tiempo creo que sí, que ya tengo claro donde quiero vivir: quiero tener mi casa en un lugar donde las personas miren hacia delante y lo hagan con paso firme, donde nadie lleve una venda en los ojos para obviar el mundo que les rodea pero los ojos no dejen de brillar al mirar el horizonte, donde cuando te caes alguien te tiende la mano para seguir adelante, donde se dan los buenos días por la mañana y los detalles se agradecen.

Yo ya he elegido: quiero vivir donde haya esperanza, donde se escuchen mensajes de ánimo, donde mi vecino se alegre de mis éxitos y yo me alegre de los suyos, donde cuando estás al borde y no te queda ni un gramo de fuerzas notes una mano que te diga "espera, que yo te ayudo"

Y tú, ¿ya sabes donde quieres vivir?

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿A tí también te pasa?


A veces las madres tenemos que contener las lágrimas de impotencia: esas que surgen cuando miras a tu alrededor y no puedes mas que pensar que vives en medio del caos, cuando la pila de la ropa limpia pero arrugada, muy arrugada, empieza a superar los límites tolerables, cuando aunque te levantes cada día diez minutos antes no consigues llegar a tiempo a ninguna parte, cuando te das cuenta de que tu fantástica chaqueta tiene una mancha de papilla, cuando lloran todos tus hijos a la vez y no sabes por qué, cuando no lloran y simplemente no hablan y tampoco sabes por qué, cuando te das cuenta que después de diez o doce años tienes que preguntar cada noche si se han cepillado los dientes, cuando pierdes un zapato del niño y no sabes donde, cuando se hacen las mil de la noche y todavía no has descubierto si hay un sofá en tu casa y si lo has visto solo ha sido para quitar toooodas las cosas que se acumulan en él.

A veces, las madres tenemos la virtud de saber frenar la lágrima en el último momento y volver a mirar alrededor para darnos cuenta de que el caos no es mas que una casa llena de vida, la ropa huele a limpio y alguna incluso no está tan arrugada como parecía, has llegado tarde a varios sitios pero has llegado a todos los sitios importantes, los lloros de tus hijos han cesado más pronto de lo que podías imaginar y la mancha de papilla de tu chaqueta pues es eso ... una mancha y no más.

A veces, incluso llegas a desandar tus pasos por media ciudad  y descubres junta a un muro que un alma caritativa ha dejado bien visible una botita de niño que ¡oh maravilla! es la bota de tu hijo (si, esa nueva nuevita que habías perdido)

A veces, muchas veces, las madres desplegamos nuestros superpoderes y cambiamos lágrimas por sonrisas, perfección por la vida misma  y nos vamos a dormir  y nos despertamos agotadas pero felices

Buen fin de semana!!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Otras vidas


Pienso de vez en cuando en él.

Lo hago camino del trabajo, sobretodo en pleno verano, cuando el asfalto se derrite y el sol cae de lleno sobre el cristal del coche y en invierno, las manos apretadas al volante y subiendo la temperatura de la calefacción mientras veo todo blanco de rocío a mi alrededor.

Pienso en qué debe comer y como se acurrucará junto al fuego de la hoguera, en cómo buscará una sombra que le ampare de la amenaza del sol abrasador.

Intento imaginar su historia, el momento en que dejó su casa, en que perdió para siempre la oportunidad de vivir en sociedad. En la familia que algún día debió tener y en una historia triste de abandono y soledad.

Pienso en lo dura que es a veces la vida ...

Hace tiempo que no le veía  y hoy me ha alegrado descubrirlo al remontar la cuesta: la misma ropa sucia y ennegrecida, el pelo fosco y un hatillo de ramas a su espalda sobre la chaqueta raída.

Hace viento y las noches comienzan a ser frías.  Pienso en él y me alegro de que, al menos, siga con vida.


lunes, 4 de noviembre de 2013

viernes, 1 de noviembre de 2013

No estás pero ...


No estás pero no podemos olvidarte. No tenemos tu sonrisa diaria ni escuchamos tus palabras de ánimo cuando las necesitamos.  Atrás queda aquella frase llena de ironía de "tú siempre positiva",  los cafés arreglando el mundo, las excursiones, las clases magistrales con los niños, el espíritu alegre, la imagen del optimismo, las caminatas de chicos para contaros  novedades, las horas de trabajo, los descansos, la respuesta -siempre- a todos los mensajes,  ...

No estás pero antes de irte abriste la caja de tus secretos y  con discreción y silencio nos regalaste todas las cosas buenas de las que diste ejemplo y  nosotros si que estamos, aquí,  recordándote con emoción pero con una sonrisa en los labios, con proyectos y buscando en cada día y en cada momento lo que nos hace felices. Ya sabes, obedeciendo :-)


Hoy todos recordaremos a quienes no están pero sobretodo, nos alegraremos disfrutando de todo lo que nos queda de ellos

¡Buen fin de semana largo!